Psicoterapia Centrada en la Persona

El ECP fue desarrollado a comienzos de los años 40" por el psicólogo estadounidense Carl Rogers, principal referente de la psicología humanista y pionero de la investigación en psicoterapia.

En cuanto a la concepción del ser humano, desde el Enfoque Centrado en la Persona consideramos que el individuo posee una orientación natural hacia el crecimiento, adaptación y desarrollo de sus potencialidades, denominada tendencia actualizante. Este concepto refiere a una tendencia fundamentalmente biológica hacia la supervivencia y satisfacción de necesidades en un determinado ambiente. La psicoterapia centrada en la persona es la aplicación del enfoque centrado en la persona a la psicoterapia y quehacer clínico.

La característica fundamental de la Psicoterapia Centrada en la Persona es la importancia que le entrega a la relación terapéutica. El Psicoterapeuta Centrado en la Persona busca facilitar un ambiente que favorezca el cambio, mediante la comprensión empática, aceptación positiva incondicional y congruencia. Esto ayuda a co-crear una atmósfera de profundidad relacional para que el consultante pueda explorar de forma segura sus sentimientos, sus experiencias, sus temores, etc.

La Psicoterapia Centrada en la Persona cuenta con diversos estudios en adultos y en niños que apoyan empíricamente su práctica. El ECP ha continuado su desarrollo después de Carl Rogers, con ampliaciones, actualizaciones y aplicaciones específicas para diferentes necesidades y problemáticas. Además, nuevos modelos han surgido tomando algunos o varios fundamentos del ECP.

La psicoterapia centrada en la persona puede ser aplicada a todo el ciclo vital, en formatos breves, de tiempo limitado y en procesos de mediana o larga duración. Así, este enfoque puede ser de ayuda para los profesionales que se dedican a la promoción y prevención, hasta los que trabajan con personas con cuadros psicopatológicos graves y crónicos.

CONCEPTOS CLAVES EN EL ECP

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Tendencia actualizante

Desde este enfoque consideramos que la persona posee una orientación innata hacia el crecimiento, adaptación y desarrollo de sus potencialidades. Este concepto refiere a una tendencia hacia la supervivencia, autorregulación, satisfacción de necesidades y desarrollo del individuo, que estará mediado por las condiciones ambientales.

Noción del yo

Es el conjunto de percepciones que tiene el individuo sobre sí mismo, el entorno y los demás. Es una configuración organizada, que se forma por la influencia de demandas internas (valoración organísmica) y las demandas externas (valoración condicional).

La noción de no-directividad y/o centrado en la persona

Significa que las intervenciones del terapeuta se basan en la experiencia que comunica el cliente, y no en las evaluaciones o diagnósticos que hace el profesional. El terapeuta acompaña la experiencia del cliente, sin imponer sus puntos de vista, por el contrario, busca facilitar que sea el cliente quien perciba de forma más amplia sus experiencias, vea más opciones para sus problemas y descubra que tiene los recursos para tomar sus decisiones.

Condiciones Necesarias y Suficientes para el cambio en Psicoterapia

1.- Contacto Psicológico:

2.- El cliente se encuentra en un estado de incongruencia:

3.- El terapeuta muestra un comprensión empática por la experiencia del cliente:

4.- El terapeuta es congruente en la relación:

5.- El terapeuta muestra consideración positiva e incondicional por el cliente:

6.- El cliente percibe las actitudes del terapeuta:

LÍNEAS DE DESARROLLO EN EL ECP

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La teoría experiencial y el focusing como herramienta terapéutica fue desarrollado por Eugene Gendlin, quien nació en Viena, y a temprana edad llegó a Estados Unidos con su familia huyendo de los nazis durante la segunda guerra mundial. Gendlin estudió filosofía en la Universidad de Chicago e ingresó a los grupos de entrenamiento en una nueva forma de hacer psicoterapia que se enseñaba en aquella universidad, conocida como terapia centrada en el cliente , y dirigida por su creador, Carl Rogers (Weiser, 2016). Eugene Gendlin se mantiene en el equipo de investigación de Rogers por cerca de una década (Barceló, 2007).

El experienciar es el concepto clave propuesto por Gendlin, que corresponde a un proceso, una corriente constante de sensaciones que ocurren a cada momento, que se encuentran parcialmente formadas (Gendlin,1962). El experienciar es algo sentido corporalmente (Gendlin, 1964). Es una forma de atender a los significados implícitos que pueden surgir al prestar atención a nuestro cuerpo (Weiser, 2016). Implica la capacidad de percibir mediante sensaciones, la interacción con el medio ambiente. Es un proceso corporal, pre-conceptual y relacional (cuerpo-ambiente), incluye percepciones, cogniciones, afectos, etc. (Klein et al.,1967).

Eugene Gendlin desarrolla el focusing, que es un método y técnica que implica el proceso de reconocer una sensación corporalmente sentida, prestarle atención y permanecer en ella, para luego simbolizar mediante palabras, imágenes, gestos, etc. Focusing es una manera respetuosa de interactuar con nuestras sensaciones, emociones y cogniciones. Implica prestar atención a nuestro cuerpo de una manera que habitualmente no estamos acostumbrados, es una forma de establecer un contacto con nuestros sentimientos, sin que estos nos desborden, angustien o bloqueen.


*Extraído de López, A. (2018). Psicoterapia Experiencial Orientada al Focusing: Una Visión General. Revista de Psicoterapia, 29(110), 241-256

La terapia de juego centrada en el niño nace con el trabajo de Virginia Axline, quien durante los años 40 comienza a aplicar las ideas de Carl Rogers al trabajo con niños, que fue denominada terapia de juego no directiva. La terapia de juego centrada en el niño (TJCN; Landreth, 1991; 2002; 2012) es una intervención de salud mental basada en el juego y que responde al desarrollo para niños pequeños de 3 a 11 años aprox. que experimentan trastornos sociales, emocionales, conductuales y relacionales. TJCN utiliza el juego, el lenguaje natural de los niños y la relación terapéutica para proporcionar un entorno terapéutico seguro y constante en el que el niño puede experimentar la aceptación, la empatía y la comprensión por parte del terapeuta y procesar las experiencias y los sentimientos internos a través del juego y los símbolos.

En TJCN, la experiencia de un niño dentro de la relación de terapia es el factor más sanador y significativo para crear un cambio positivo y duradero. El objetivo de TJCN es liberar el potencial del niño para avanzar hacia la integración y crecimiento. El modelo TJCN está diseñado para ser administrado por profesionales de la salud mental que han recibido una amplia formación en TJCN (Ray, 2011). Aunque la TJCN se imparte normalmente en sesiones de juego individuales de 45 minutos de 16 a 20 semanas, el modelo TJCN se ha implementado con éxito en el entorno escolar siguiendo un formato de 16 sesiones dos veces por semana durante 30 minutos durante 8 semanas.

Desde finales de la década de 1990, se han realizado 17 estudios de resultados controlados siguiendo los procedimientos de Landreth (1991; 2002; 2012) y / o Ray (2011) publicados en inglés y en revistas revisadas por pares. De esos 17 estudios, 13 fueron ECA, mientras que los cuatro estudios cuasi-experimentales restantes no pudieron asignar al azar a los participantes debido a la realización de investigaciones en entornos del mundo real. Con respecto a la fidelidad, diez estudios citaron el uso de la lista de verificación de habilidades de terapia de juego (PTSC) para monitorear la adherencia al tratamiento TJCN. Tres meta-análisis (Bratton, et al., 2005; Lin & Bratton, 2015; Ray et al., 2015) han proporcionado un mayor apoyo a los efectos beneficiosos de TJCN, informando tamaños de efecto significativos para la eficacia de TJCN para el rango de edad señalado y en temas y poblaciones diversas.


Texto extraido del Centro de Terapia de Juego de la Universidad del Norte de Texas, Estados Unidos.

  • Terapia de la Relación entre Padres e Hijos (TRPH)

La Terapia de relación entre padres e hijos (TRPH, Landreth, 1991; Landreth & Bratton, 2006) es un tratamiento basado en el juego para niños pequeños que presentan trastornos conductuales, emocionales, sociales y de apego. En el corazón de TRPH está la premisa de que una relación segura entre padres e hijos es el factor esencial para el bienestar de los niños. En un entorno de grupo de apoyo, los padres aprenden habilidades para responder de manera más eficaz a las necesidades emocionales y de comportamiento de sus hijos.

A su vez, los niños aprenden que pueden contar con sus padres para satisfacer de manera confiable y constante sus necesidades de amor, aceptación, seguridad y protección. El objetivo de TRPH es fortalecer la calidad del vínculo de apego entre padres e hijos como un medio para reducir los problemas de conducta del niño y el estrés en la relación entre padres e hijos. TRPH se desarrolló para niños de 3 a 8 años, pero se ha adaptado para su uso con niños pequeños y preadolescentes. En TRPH, a los padres se les enseñan habilidades específicas basadas en los principios y procedimientos de la Terapia de Juego Centrada en el Niño (TJCN) que se enfocan en establecer o mejorar un vínculo seguro con su hijo y ayudar a los padres a sintonizar y responder a las necesidades subyacentes de su hijo en lugar de enfocarse síntomas. Los padres también aprenden a limitar eficazmente conducta problemática de sus hijos, al mismo tiempo que demuestran empatía y respeto por ellos. La TRPH se administra típicamente en 10 sesiones de grupo semanales de 2 horas con 5-8 padres.

TRPH es un modelo de crianza de los hijos en grupo terapéutico bien investigado con numerosos estudios que investigan su eficacia. Desde el primer estudio publicado hace casi dos décadas (Bratton y Landreth, 1995), la base probatoria de la TRPH ha crecido a medida que aumentaba el rigor metodológico de los estudios. 36 estudios impresionantes, que involucraron a casi 1,100 participantes, emplearon un diseño de grupo de control para examinar los efectos de TRPH. De estos 36 estudios, 19 emplearon diseños experimentales considerados como el "estándar de oro en lo que respecta a cuestiones de eficacia del tratamiento" (Nezu & Nezu, 2008, p. Vii).El resto de los estudios utilizaron diseños cuasi- experimentales en gran parte debido a las limitaciones en la realización de investigaciones en entornos del mundo real que interfieren con la asignación aleatoria.

Los resultados generales indican que la TRPH es eficaz para reducir los problemas de conducta de los niños, disminuir el estrés de los padres y aumentar la empatía de los padres (Bratton et al., 2010). Específicamente, Los estudios muestran la eficacia de TRPH en una variedad de temas y poblaciones. La amplia aplicabilidad y transportabilidad de TRPH se demuestra aún más por su uso exitoso en una variedad de entornos del mundo real. La investigación meta-analítica apoya y refuerza los hallazgos de los estudios TRPH (Bratton, Ray, Rhine y Jones, 2005; LeBlanc y Ritchie, 2001).Los investigadores encontraron resultados más sólidos para los estudios en los que los cuidadores fueron capacitados y supervisados en la metodología de terapia filial para usar con sus hijos que los estudios de terapia de juego en los que los terapeutas de juego profesionales brindaron tratamiento.Utilizando los datos metanalíticos de Bratton y colegas (2005), Landreth y Bratton (2006) analizaron solo aquellos estudios que utilizaron el modelo TRPH para calcular el tamaño del efecto general. TRPH demostró un tamaño de efecto muy grande de 1,25 (Cohen, 1988).


Texto extraido del Centro de Terapia de Juego de la Universidad del Norte de Texas, Estados Unidos.

La Pre-Terapia es una teoría y metodología diseñada para desarrollar o restaurar las funciones de la realidad, afectivas y comunicativas necesarias para las acciones terapéuticas con los clientes con psicosis, déficit intelectual, esquizofrenia crónica, entre otros. Fue desarrollada por el Psicólogo Garry Prouty, quien examina y profundiza el concepto de "contacto psicológico", que es la primera condición para el cambio terapéutico propuesto por Rogers en 1957. Prouty desarrolla un método para aquellos consultantes que su capacidad para estar en contacto psicológico se encuentra disminuida, deteriorada o ausente.

La Pre-Terapia puede verse como una extensión de la terapia centrada-en-la-persona de Carl Rogers (1951). La Pre-Terapia se acomoda a los clientes pre-expresivos (y a sus terapeutas), pues logra desarrollar una forma de comunicar las actitudes terapeutas de manera más concreta y literal. Prouty describe un método no directivo/centrado en el cliente para invitar a la persona a reconectarse con su sí mismo afectivo, el mundo circundante y las personas presentes. Ofrece cinco tipos de reflejos: (1) reflejando la realidad muy concreta de personas, lugares, eventos y cosas, (2) reflejando las características visuales de la cara, (3) reflejando la postura y movimientos corporales, (4) reflejando palabra por palabra para decir lo que se dice verbalmente, y (5) repetir cualquier reflejo que haya producido contacto.

Prouty postuló que estos reflejos permiten al terapeuta conectarse con el cliente en su nivel de funcionamiento, fomentando una mayor conciencia de las áreas mencionadas, provocando así un contacto/conexión/anclaje con el mundo, uno mismo y los otros (denominado: contacto con la realidad, contacto afectivo y contacto comunicativo, respectivamente). Esto da como resultado un funcionamiento menos psicótico y más libertad psicológica al tomar decisiones propias.

La práctica de la pre-terapia se ha desarrollado en diversas partes del mundo, con un fuerte desarrollo en países europeos. Existen diversas publicaciones que muestran su aplicación y beneficio para los clientes.

La Terapia de Artes Expresivas Centrada en la Persona es una forma de terapia basada en los principios del Enfoque Centrado en la Persona, fue desarrollado por Natalie Rogers, psicóloga y psicoterapeuta Norteamericana quien denominó su método como Conexión Creativa. Ella profundizó la teoría de la creatividad de Carl Rogers. Su gran influencia en el Enfoque Centrado en la Persona es la incorporación de recursos expresivos a los procesos individuales y grupales.

La Terapia de Artes Expresivas Centrada en la Persona utiliza varias artes (movimiento, dibujo, pintura, escultura, música, escritura, sonido, improvisación, entre otras) en un entorno de apoyo para facilitar el crecimiento. Es un proceso en que el consultante se contacta y simboliza su experiencia a través de cualquier forma de arte que provenga de una profundidad emocional. No se trata de crear una imagen "bonita". No es un baile listo para el escenario. No es un poema escrito y reescrito a la perfección. El arte expresivo se refiere al uso de los aspectos emocionales e intuitivos de nosotros mismos en varios medios. Usar las artes de manera expresiva significa ir a nuestro interior para descubrir sentimientos y expresarlos a través del arte visual, el movimiento, el sonido, la escritura o el teatro.

La terapia de artes expresivas centrada en la persona se diferencia del modelo analítico o médico de la terapia de arte, ya que en estos modelos el arte se utiliza para diagnosticar, analizar y "tratar" a las personas. Así lo expresa Natalie Rogers: “Para mí, es muy importante que la base de mi trabajo esté centrada en la persona. Algunos facilitadores de artes expresivas son analíticos, junguianos o tienen otros constructos teóricos. Cuando invito a clientes o estudiantes a usar las artes para la autoexpresión, quiero que sepan que sus productos o imágenes serán respetados y no interpretados ni analizados. Les ayudo a descubrir el significado que tiene la imagen o el movimiento para ellos. Si estas imágenes despiertan emociones profundas, escucho y respondo con empatía y sin juzgar ni interpretar. Soy un compañero en su camino haciendo todo lo posible por comprender el mundo tal como lo perciben. Esto crea un entorno muy seguro en el que las personas pueden explorar y expresarse más.”


Por Alejandro López Marín

2021

Durante las últimas décadas existe un creciente interés en acercar algunas ideas de la filosofía existencial y de la fenomenología a los profesionales centrados en la persona. Dicho interés se ha materializado a la luz de los diálogos de Rogers con distintos filósofos como Martin Buber o Paul Tilch, o de terapeutas existenciales que tuvieron una influencia en el desarrollo de la tercera fuerza en Estados Unidos como Rollo May.

Durante el desarrollo teórico de Rogers aparecen algunas referencias explícitas e implícitas al existencialismo y la fenomenología como método, lo que ha hecho que diversos autores intenten profundizar las bases filosóficas existencialistas como el dialogo y el encuentro en Buber (Amautuzzi, 1989) la corporalidad y la fenomenología desde Merleau Ponty (Moreira, 2001), la ética y la Otredad a través de Levinás (Schimdt, 2001) o bien sobre aspectos existenciales como libertad o decisión (Cooper, 2003).

Si bien no es un tema compartido por toda la comunidad centrada en la persona, la mayoría de estos autores coinciden en la necesidad de nutrir y profundizar sobre aspectos menos desarrollados en Rogers con el fin de reflexionar sobre las prácticas, las metodologías de las investigaciones, o reflexionar sobre la creación de una psicopatología que permita ver el sufrimiento desde una óptica humana.


Por Ricardo García Jiménez

2021