Carl Rogers Nació el 8 de enero de 1902 en Oak Park, cerca de Chicago. Nace en el contexto de una familia cristiana, tradicional y conservadora. En su niñez y adolescencia Rogers crece en el campo, sin grandes instancias de socialización y muy conectado con la naturaleza.
En 1919 ingresa a estudiar agronomía en la Universidad de Wisconsin y luego historia graduándose en 2924. En 1922 viaja a China a participar de un encuentro mundial de estudiantes cristianos, este evento significa entre otras cosas una ruptura con la postura religiosa de sus padres. En 1926 se traslada al Teacher´s College de la Universidad de Columbia.
En 1927 se gradúa como Masters en Arts. En 1928 recibe el título de Doctor (PhD) en psicología clínica por la Universidad de Columbia. Durante este periodo comienza a trabajar con niños en situación de vulnerabilidad y que han cometido algún delito.
En 1939 publica su primer libro, llamado “el tratamiento clínico del niño problema”. En 1942 publica su segundo libro, el primero donde aparecen los fundamentos de un nuevo modelo de psicoterapia que hoy se conoce como Enfoque Centrado en la Persona, llamado “Counseling and psychoterapy”.
En 1943 es electo presidente de la APA ( American Psychological Association). En 1945 comienza a enseñar psicología en la Universidad de Chicago y a dirigir el Centro de Counseling por 12 años. En 1956 es elegido presidente de la American Psychological Convention. Al año siguiente se muda a Madison y realiza clases en varias universidades, UCLA, Harvard, Berkley e Wisconsin.
En 1962 recibe un premio por su contribución a la ciencia y la psicología clínica, también recibe un reconocimiento como investigador destacado. En 1963 cierra su vida académica y se muda a California, y junto a otros profesionales forma el Center for Studies of the Person (CSP).
Muere en 1987 a los 85 años, entró en coma por una cirugía que se le realiza por una fractura de fémur, las maquinas que lo mantenía vivo se desconectaron luego de 3 días.
Entre los diversos logros, Carl Rogers es pionero en la investigación científica en psicoterapia, pionero y la principal figura de la psicología humanista. Según la APA fue uno de los 6 psicólogos mas importante del siglo XX, y uno de los psicoterapeutas más influyentes de la historia de USA.
Referencias
Carrenho, E., Tassinari, M., & Da Silva, M. (2010). Praticando a Abordagem Centrada na Pessoa. São Paulo, Brasil. Carrenho Editorial.
Hipolito, J. (1999). Biografia de Carl Rogers. Revista A Pessoa Como Centro: 3: 13 - 24. 34.
Sánchez, A. (2013). Carl Rogers. Cómo alcanzar la plenitud. Buenos Aires, Argentina. Ediciones Lea.
El Enfoque Centrado en la Persona (se suele abreviar como “ECP”) fue desarrollado a comienzos de los años 40" por el psicólogo estadounidense Carl Rogers, principal referente de la psicología humanista y pionero de la investigación en psicoterapia. Actualmente es un enfoque que tiene aplicaciones en distintas áreas más allá de la psicología incluso, y donde la denominación terapia centrada en la persona o psicoterapia centrada en la persona sería la aplicación del ECP al área de la psicología clínica y psicoterapia propiamente tal.
En cuanto a la concepción del ser humano, desde el ECP consideramos que el individuo posee una orientación natural hacia el crecimiento, adaptación y desarrollo de sus potencialidades, denominada tendencia actualizante. Además, está teoría considera la noción del yo como el conjunto de percepciones que tiene el individuo sobre sí mismo, el entorno y los demás. Es una configuración organizada, que se forma por la influencia de demandas internas (valoración organísmica) y las demandas externas (valoración condicional).
Respecto a la terapia, la característica fundamental de la psicoterapia centrada en la persona es la importancia que le entrega a la relación terapéutica. El psicoterapeuta centrado en la persona busca facilitar un ambiente que favorezca el cambio, lo que ayuda a co-crear una atmósfera de profundidad relacional para que el consultante pueda explorar de forma segura sus sentimientos, sus experiencias, sus temores, etc. Aquí aparecen las actitudes básicas del terapeuta centrado en la persona, que son: comprensión empática, congruencia y consideración positiva e incondicional.
Otro concepto que se asocia a este enfoque es el de no directividad, que fue la noción utilizada para reconocer a este enfoque al inicio, pero que luego se denominó centrado el cliente o centrado en la persona, y significa que las intervenciones del terapeuta se basan en la experiencia del cliente y sus necesidades. El terapeuta acompaña la experiencia del cliente, sin imponer sus puntos de vista, por el contrario, busca facilitar que el cliente sea quien perciba de forma más amplia sus experiencias, vea más opciones para sus problemas y descubra que tiene los recursos para tomar sus decisiones.
Carl Rogers describió 6 características que deberían estar presente en la terapia, de forma consistente y constante durante el transcurso del proceso: 1.- Cliente y terapeuta están en contacto psicológico, y van construyendo una relación cada vez más profunda, 2.- El cliente se encuentra en un estado de incongruencia, necesidad, o vulnerabilidad , 3.- El terapeuta muestra un comprensión empática por la experiencia del cliente y se la comunica, 4.- El terapeuta es congruente en la relación, 5.- El terapeuta muestra consideración positiva e incondicional por el cliente, 6.- Que el cliente perciba las actitudes del terapeuta en un grado mínimo
Desarrollos contemporáneos de la terapia Centrada en la Persona
Diversas autoras y autores han desarrollado nuevas ideas, ampliado las de Rogers, o planteado aplicaciones específicas, algunos autores lo llaman "tribus", "familias", "ramificaciones" o "líneas de desarrollo" del enfoque centrado en la persona. Aquí encontramos el focusing y la mirada experiencial de Gendlin, que hace hincapié en una mirada experiencial basada en la sensaciones corporalmente sentidas. Otra autora relevante es Virginia Axline, quien desarrolla lo que se conoce actualmente como terapia de juego centrada en el niño, que es una forma de trabajo con población infantil a través del juego. También desde lo expresivo, está Natalie Rogers quien desarrolló un modelo de artes expresivas centradas en la persona, es decir, utilizar el arte en procesos individuales y grupales, en distintas etapas del ciclo vital. Y por otro lado, hay varios autores que proponen ampliar la teoría y la práctica del ECP incorporando ideas de la filosofía existencial y la fenomenología, entendiendo que la psicoterapia centrada en la persona no es una forma de terapia existencial o fenomenológica, pero se podría nutrir de alguna de sus ideas.
Además, diversos autores han desarrollado ideas para trabajar con consultantes que viven procesos más complejos, como es el caso de Garry Prouty y la pre-terapia, que sirve para trabajar con personas con cuadros psicóticos graves y crónicos, daño neurológico, dificultades intelectuales graves, autismo, entre otros. Otra autora relevante en este aspecto es Margaret Warner, quien desarrolla un trabajo sobre los llamados procesos difíciles (proceso frágil, proceso disociado y proceso psicótico), donde orienta a los terapeutas centrados en la persona sobre cómo comprender y acompañar a personas que presentan dificultades más complejas, que en el lenguaje psicopatológico se asocia a los trastornos de personalidad, trauma complejo, trastornos disociativos, cuadros psicóticos, etc. También se podría incorporar las ideas de Rollnick y Miller, quienes desarrollaron la entrevista motivacional, que nace desde un espíritu rogeriano, y que a la vez ha tenido su desarrollo como herramienta independiente para trabajar especialmente en adicciones.
La terapia Centrada en la Persona cuenta con diversos estudios en adultos que apoyan empíricamente su práctica, también muestra que es equivalentes a otros enfoques de psicoterapia. En cuanto al trabajo con niños, la terapia de juego centrada en el niño tienen una gran cantidad de investigación que respalda su efectividad en distintos temas.
En Espacio ECP consideramos la psicoterapia centrada en la persona a partir de la versión clásica rogeriana, que luego se nutre con los desarrollos experienciales, fenomenológicos-existenciales y expresivos, lo que resulta en un modelo que logra una sinergia entre las distintas líneas dentro del enfoque y que permite mayor solidez y versatilidad para trabajar con distintas poblaciones. Por lo tanto, tenemos una mirada de una psicoterapia centrada en la persona contemporánea, actualizada a los desafíos y realidades de nuestro tiempo.
Por Alejandro López Marín
2023